Héroes románticos

Diario de una epidemia 33 - Hay un evidente peligro de romantización del confinamiento, me soltó la otra tarde un amigo, el peligro, continuó, de que esto terminara convirtiéndose en una especie de aventura épica para recordar. Mi cara de asombro y de no estar comprendiendo nada de lo que me decía tuvo que ser... Leer más →

Elogio de los bares

Diario de una epidemia 32 - El otro día por la noche, cuando el niño ya estaba durmiendo y la oscuridad envolvía toda la casa, me acordé de los bares. No es que en los últimos años haya salido mucho, de hecho, casi no he podido, pero me entraron ganas de estar en uno. Y... Leer más →

Neourbanitas

Diario de una epidemia 31 - Es tremendo cómo el ser humano se adapta a los cambios, cómo es capaz de pasar en muy poco tiempo de depender del resto a no necesitar absolutamente nada de fuera. Vamos, ni en los mejores sueños de las comunas neorrurales hemos llegado a tal grado de emancipación del... Leer más →

Sobre guantes y mascarillas

Diario de una epidemia 30 - Esta últimas semanas he andado un poco preocupado. En la cabeza solo me rondaba una idea: que yo era el único gilipollas de la ciudad. Aunque esta vez la cosa no era solo de mirarse al espejo. El problema era que, como no tenía a nadie con quien confrontar... Leer más →

Los idus de abril

Diario de una epidemia 29 - Como ya no distinguimos entre chándal y ropa de calle, pues todos los días es chándal, ni entre martes o domingo, tampoco sabemos si lo que hicimos ayer fue solo hace un rato o si lo tenemos pensado para mañana. Así de desorientado me muevo por la casa, después... Leer más →

Conversaciones con mi hijo 2

Diario de una epidemia 28 - En un alarde de educación sin precedentes, pues se esperó hasta los postres, mi hijo me preguntó esta mañana cuándo se preveía que pudiera salir. Mi chica y yo lo miramos estupefactos e intentamos explicarle que hay un bichito en la calle y que la gente enferma, a lo... Leer más →

Un virus no es un virus

Diario de una epidemia 27 - Ahora nos sorprende todo lo que antes pasábamos por alto. Lo cotidiano se ha vuelto grandioso, excepcional, mientras que antes era aburrido y monótono. El efecto de haber desaparecido nuestra vida en el espacio público es que el ámbito privado se ha convertido en todo nuestro mundo, y lo... Leer más →

Por el camino de Juan

Diario de una epidemia 26 - Hace unos días conté cómo nos habíamos cruzado con un cachorro de camiseta, en la región de los grandes bosques de la entrada, una zona absolutamente infrecuente para esa especie. Entonces, pensé que ya estábamos viviendo un cambio fuerte. Me maravillé al constatar que la desaparición del ser humano... Leer más →

El turtulito

Diario de una epidemia 25 - Nos hemos hecho un circuito de gimnasia con el niño. Como hay que estar en forma y hemos oído en algún lado que se aprende mejor con ejercicio, hemos decidido ponernos manos a la obra y todas la mañanas hacemos media hora de deporte. Le ponemos una silla tumbada,... Leer más →

Fiesta y fiesta

Diario de una epidemia 24 - Ahora que llevamos tantos días de confinamiento, a los lumbreras que dirigen esto se les ha ocurrido dejarnos salir de casa poco a poco. No sé por qué, si estamos de lujo. Tenemos un gobierno que ya lo quisieran en Finlandia, una oposición que hace parecer la lealtad portuguesa... Leer más →

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑